Los enfermos ‘raros’ toman las riendas

fotoelpais Fuente: EL PAÍS
FOTO: Luis Sevilnao

EL PAÍS - Son, detrás de los mayores, el colectivo sanitario más numeroso: unos tres millones de personas, calcula la Federación Española de Enfermedades Raras (Feder). Pero esta cantidad se diluye cuando se expone la otra parte de la fórmula: en el mundo hay unas 7.000 de estas dolencias. Si se divide el total de afectados por el de las posibles patologías se ve el porqué de su abandono. Tocan a 428 personas cada una. Muy pocos para suscitar grandes intereses. Esa es la definición de enfermedad rara: la que afecta a menos de cinco personas por cada 10.000. Esta falta de presencia es la que hace que cueste que alguien invierta en su tratamiento. Pero esta situación está cambiando. Los avances en las terapias génicas —el 80% de las enfermedades está causada por mutaciones— y la autofinanciación, gracias al esfuerzo de los propios afectados, pueden revolucionar el panorama.

Trabajo no les falta. La Asociación Española de Laboratorios de Medicamentos Huérfanos y Ultrahuérfanos (AELMHU) calcula que solo en el 10% de los casos hay “un conocimiento científico mínimo”. Y, ante esta situación, los implicados —enfermos o sus familias— han decidido tomar las riendas. Muchas asociaciones de pacientes son ya las impulsoras y financiadoras de la investigación.

Las iniciativas son múltiples. Por ejemplo, los afectados por el síndrome de West han publicado un libro infantil, Lamikela, para obtener dinero, dice la presidenta de la fundación correspondiente, Nuria Pombo. “Además, hacemos todo tipo de saraos, campeonatos de golf, recogemos tapones de plástico [una tonelada se paga a 200 euros]”. El objetivo es encontrar el porqué de este trastorno multifuncional que “tiene más de 200 causas”. “Su síntoma principal es una inmadurez del sistema neurológico”. En colaboración con la Fundación del Síndrome de Dravet, que es otra forma de epilepsia, trabajan con el Instituto de Genética Molecular del Hospital de la Paz de Madrid para desarrollar un mapa genético que permita crear un método diagnóstico. “La diferencia con la Dravet es que ellos saben qué gen es, pero nosotros no. Si ellos solo tienen que leer una página del ADN para diagnosticarlo, nosotros tenemos que mirar el libro entero, más de 30.000 genes”, dice Pombo. “Pese a los avances de las técnicas de secuenciación genética, cada una cuesta 500 euros y hay 355 afectados: solo el mapa cuesta 175.000 euros”, añade.

Es un ejemplo de la relevancia que los avances en el conocimiento del genoma tienen para muchas de estas enfermedades. “El 80% son genéticas, y muchas de ellas, monogenéticas”, dice Francesc Palau, director del Ciberer. “Muchos grupos del mundo y también nosotros usamos la técnica llamada NGS (next generation sequencing), que permite rastrear el genoma con una sensibilidad muy alta”, dice Palau. Con ello se puede identificar “genes nuevos en las enfermedades” o “aplicarlo al diagnóstico de genes ya conocidos”. Aunque esto es solo el primer paso. La técnica es muy eficaz “en el exoma, la parte codificante del ADN que se traduce en proteínas, pero este solo representa el 1,5% del genoma”, añade. Queda un inmenso 98,5% por analizar y donde se sabe recientemente que hay información que puede ser muy valiosa.
Para empezar, el diagnóstico es clave. “Hay enfermedades que se tarda 5 o 10 años en diagnosticar. Nuestros estudios indican que esto último pasa el 20% de las veces”, dice Juan Carrión, presidente de Feder. Pero no solo el enfermo se beneficiaría de saber antes qué le pasa. “El consejo genético es muy importante para las familias”, añade Palau. Por ejemplo, pueden saber si hay riesgo de concebir hermanos con la misma enfermedad, si hay un hermano ya afectado aunque sin síntomas o si deben analizarse otros miembros de la familia.
Entre los proyectos del Ciberer está la creación de un exoma modelo de los españoles, obtenido de mil individuos por el bioinformático Joaquín Dopazo, del Centro de Investigación Príncipe Felipe, señala Palau. Es un trabajo ingente. “Hay que tener en cuenta que un solo individuo pude tener 25.000 variantes”, dice.

En España hay más de tres millones de personas con una de estas dolencias

Tras diagnosticar, curar. La terapia génica ha avanzado enormemente en los últimos años, y ya hay incluso un tratamiento así para una enfermedad rara, Glybera, aprobado a finales de 2012 para tratar el déficit de la lipoproteína lipasa. Esta molécula regula el nivel de triglicéridos. Cuando falla, el afectado (generalmente, niños) tiene dolores abdominales, pancreatitis, problemas renales y erupciones. Es un ejemplo de terapia génica de libro: la enfermedad la causa un gen que no funciona, y el tratamiento consiste en inyectar un virus modificado con el gen correspondiente para que se integre en el organismo del enfermo y empiece a producir la enzima correspondiente.
Este abordaje es uno de los más prometedores actualmente, admite Palau. En España, por ejemplo, Juan Bueren, del Ciberer y el Ciemat (Centro de Investigaciones Energéticas, Medioambientales y Tecnológicas), lidera un proyecto sobre beta-talasemia, un tipo de anemia. Los nuevos virus que se usan ya no tienen el riesgo de desatar un cáncer, y, además, en este caso tienen la ventaja de que integran el gen correspondiente en monocitos, unas células que pueden ir al cerebro, que es donde más grave es la enfermedad, explica Bueren.

Jordi Cruz, de la junta directiva de Feder, destaca el impulso dado por las propias familias. Cruz, padre de un niño con el síndrome de Sanfilippo (una enfermedad metabólica) también participa de este movimiento. En su caso la terapia génica está pendiente del ensayo en humanos. Y apunta a que este tipo de trabajos tienen otra ventaja: que muchas veces se pueden exportar a enfermedades no tan raras, lo que aumentaría su rentabilidad.

Y aquí entra otro eslabón de la cadena. El final del trabajo que empieza en la investigación de una enfermedad —y en esto, por una vez, las raras no son una excepción— es que un laboratorio fabrique una cura, un remedio o, por lo menos, un diagnóstico. Da igual que la investigación básica la haga un centro privado o, como suele ser la mayoría de las veces, uno público. La infraestructura para los ensayos y, si todo va bien, posterior fabricación y comercialización la tienen las farmacéuticas. Unas muy especiales en el caso de las enfermedades raras.

El 80% de los síndromes tiene como causa una mutación del ADN
Cuando la teoría dice que nadie quiere invertir en estas patologías porque son poco rentables, ahí están ellas: las 10 empresas agrupadas de momento en la asociación de laboratorios AELMHU. “Son medianas y pequeñas, muy especializadas, algunas dedicadas a un solo producto”, dice su presidente, Luis Cruz. Muchas obedecen “al entusiasmo de un científico que descubre un mecanismo de una de estas enfermedades, y luego se lo contagia un grupo de personas que aportaban financiación”. “No van a tener la misma rentabilidad que si pusieran su dinero en otras empresas, pero lo compensa la pasión científica y la satisfacción cuando hay resultados”, añade Cruz.

En teoría, la investigación y el proceso de aprobación de estos medicamentos está protegido por la Agencia Europea del Medicamento. Los trámites son más cortos, con la idea de no retrasar medicamentos para enfermos que no tienen otra alternativa. “Pero cada vez es más complicado”, dice Cruz. “A base de recortar y recortar” se frustran las iniciativas y se produce desigualdad, añade. Y, para las empresas, ocurre algo igual de malo: encarecimiento.
Entre la aprobación de un fármaco por la EMA y la llegada a un hospital en España pueden pasar dos años. “Hay que valorar el retorno social, la importancia de que una persona en vez de vivir una vida como un enfermo crónico con un deterioro progresivo lleve una vida laboral activa, plena”, opina Cruz.

El diagnóstico de los enfermos puede retrasarse hasta una década
Pero estos problemas de acceso, por desgracia, se dan muy poco. La mayoría de las enfermedades raras todavía no tienen ni siquiera un diagnóstico claro, dice el presidente de la AELMHU. Las terapias génicas pueden cambiar muchas de ellas. “Es un área indudablemente esperanzadora”, dice Cruz. Pero con cautela. “Ya hemos visto casos, como esperanzas que hubo en fibrosis quística y hemofilias que se torcieron”, añade. “Todavía estamos en la investigación básica”. Cuando esta se supere, hay un grupo de pequeñas empresas que quisieran hacerse cargo del proyecto.

Otro problema —uno más— de estos avances es que falta una sistematización, que es uno de los objetivos de Feder. Carrión, su presidente, indica como logros del Año de las Enfermedades Raras, que termina hoy, el “aumento de la visibilidad” de estas enfermedades, la definición de unidades clínicas de experiencia que permitan saber dónde enviar a cada enfermo. Pero también hay cruces en el balance: que se considere a los enfermos como crónicos (lo que reduciría su aportación en la compra de medicamentos), y, sobre todo, que no hay igualdad en el acceso a las novedades que se produzcan. “Haría falta un fondo de cohesión estatal”, afirma.

Carrión espera que el esfuerzo sea fructífero. Y no solo para los afectados actuales. Él lo resume así: “Las familias están haciendo un gran esfuerzo. En muchos casos, sabiendo que sus hijos no van a ser los beneficiarios, sino que están trabajando para los enfermos del futuro. Y esos pueden estar en cualquier lado. Nadie está a salvo de que le toque”.

La bestia y el pueblo y El enigma de isla Bouvet, alta literatura con timbre solidario

enigmaybestiaQue la cultura y la solidaridad son viejos y buenos aliados ha vuelto a demostrarse con los Premios Noveles de Literatura 2013.Jessica Rodríguez Sánchez-Ponte y David Rotger son autores de La bestia y el pueblo y El enigma de isla Bouvet, las novelas galardonadas con los 1.000 euros correspondientes a la modalidad Joven y Veterano de dicho certamen. Un euro de cada obra ganadora vendida será donado a la Fundación Síndrome de West, que colabora en la convocatoria de estos galardones promovidos por la Fundación Orfeo.

Ambas pueden adquirirse, además de otros puntos habituales de venta, a través de la página de Orfeo Ediciones en la dirección:
http://orfeoed.com/tienda/

De La bestia y el pueblo, el jurado del certamen destaca en el acta del fallo “la acertada mezcla voluntaria entre alta literatura, análisis social y géneros menores que engarzan con las nuevas tendencias literarias”. Asimismo añade que con un lenguaje “especialmente rico y apropiado”, la novela “transita por territorios que van desde el exotismo literario del Boom latinoamericano, hasta la novela gótica y la serie B”.

En cuanto a El enigma de isla Bouvet, el jurado estima el “importante logro” de la historia narrada, encuadrada en la literatura de aventuras, “con una trama que cumple todos los requisitos del género y que el autor transmite de forma eficaz, sencilla y adecuada”. Todo ello, además, puede confabularse para alcanzar uno de las finalidades prioritarias del certamen: llegar a un mayor número de lectores.

Este jurado ha estado compuesto por el escritor y editor Javier Azpeitia, y los reconocidos periodistas y escritores Jesús Ruiz Mantilla, Juan Carlos Soriano y Juan Marchán, este último como director del certamen, y ha contado con el arqueólogo y editor Francisco Martínez Quirce como secretario.

La Fundación Síndrome de West asiste a los niños afectados por esta enfermedad rara, conocida también como de los espasmos infantiles, y a sus familias. Para más información: www.sindromedewest.org


Camina junto a mí

caminajuntoamiSofie y Fran atravesarán el desierto de Gobi a favor de la Fundación Síndrome de West.

Bajo el lema “Camina junto a mí”, Sofía y Fran, tíos de Sebi, un niño afiliado a la Fundación Síndrome de West, participarán el próximo mes de junio en la Gobi March, una carrera de 250 kilómetros a través de uno de los desiertos más impresionantes de China.

Para conseguirlo, Sofie y Fran necesitan el apoyo de todos nosotros por lo que han creado una página web en la que explican su aventura. Todo aquel que desee ayudarles en su reto estará ayudando a la vez a todos los niños de la Fundación Síndrome de West.

Puedes conocer todos los detalles de la carrera así como realizar tus donaciones pinchando aquí

Carmen Linares actuará en el Auditorio Nacional a beneficio de la Fundación Síndrome de West

carmen linaresEl próximo 27 de marzo a las 19:30h en la Sala Sinfónica del Auditorio Nacional, la Fundación Excelentia presenta el siguiente concierto del Ciclo Grandes Maestros del Flamenco, en esta ocasión con Carmen Linares, quien además de un recital Flamenco, interpretará el Amor Brujo de Falla con la Orquesta Clásica Santa Cecilia y bajo la dirección de Carlos Aragón.

El concierto será a beneficio de la Fundación Síndrome de West y Fundación Gomaespuma. Las entradas del concierto oscilan entre 35 y 60 euros y se pueden adquirir en las taquillas del Auditorio Nacional en C/ Príncipe de Vergara 146, a través de Internet en: www.entradasinaem.es (Grandes voces del flamenco) y en las oficinas de la Fundación Excelentia llamando a los tfnos. 914574061 / 914583089 o enviado un mail a: Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.

El Amor Brujo de Manuel Falla
Con el centenario del estreno de la primera versión de 'El amor brujo' en puertas, Carmen Linares revisa la célebre composición de Manuel de Falla. La 'dama del cante', Premio Nacional de Música, es una de las grandes especialistas en la obra, que lleva casi dos décadas interpretando junto a orquestas sinfónicas internacionales por grandes escenarios del mundo, entre ellas, la Filarmónica de Nueva York. La honda voz de la artista destila la esencia de la música flamenca que tanta influencia ejerció en el compositor clásico gaditano y que tan profundamente ella conoce, como demuestra en el 'Recital flamenco' con el que completa el programa. Y lo mismo por soleares, por seguidillas o por bulerías a guitarra, que interpretando pasajes de 'El amor brujo' con orquesta como 'Canción del amor dolido', 'Danza del juego de amor' o la 'Canción del fuego fatuo', expone esa pasión andaluza y ese hondo dramatismo que han hecho, tanto del flamenco popular, como de la obra de Falla, un sentir universal.

Orquesta Clásica Santa Cecilia
La Orquesta Clásica Santa Cecilia, se sitúa sin duda entre las mejores de Europa en su género gracias a la demostrada valía de sus componentes. Ha sido dirigida por importantes maestros como Alexander Polyanichko, Kynan Johns, Alan Burivayev, János Kovács, Jean-Jacques Kantorow, Thomas Sanderling, Michail Jurowski, Henrik Schaefer, Jonas Alber, y han actuado como solistas Andrés Cárdenes, Renaud Capuçon, Nicola Benedetti, Eldar Nebolsin, Leticia Moreno, Maxim Rysanov, Eric Lesage, Radovan Vlatkovic, Vesko Eschkenazy, Lászlo Fenyo, Judith Jáuregui, entre otros.

Está integrada por profesores de dilatada experiencia profesional que han tocado en los atriles de las más prestigiosas orquestas de España y de Europa.

La Orquesta invita regularmente a concertinos de las mejores orquestas del mundo tales como de la Orquesta Concertgebouw de Holanda, la Orquesta Sinfónica de Praga y otras orquestas de EEUU.

La Orquesta Clásica Santa Cecilia, tiene una temporada de más de 40 conciertos con la Fundación Excelentia y programa su temporada de conciertos atenta siempre a la demanda musical de todos los públicos, buscando un equilibrio entre las obras consagradas por la tradición y un atractivo repertorio menos conocido, entre autores españoles y extranjeros, entre épocas y estilos diferentes, entre la música para orquesta de cámara o aquella que precisa una amplia formación orquestal.

Aunque la Orquesta realiza principalmente su temporada de conciertos en el Auditorio Nacional de Madrid, ha actuado en otros escenarios de relevancia como el Teatro Real de Madrid, el Palacio de Congresos de Madrid, Teatro Euskalduna de Bilbao, Palau de la Música de Valencia, Auditorio Miguel Delibes de Valladolid y el Auditorio de Zaragoza entre otros.

Asimismo, ha participado en importantes festivales como el Festival Internacional de Santander, de Galicia, y Festival de Pedraza.
Entre sus próximos proyectos al margen del abono destacan conciertos benéficos, conciertos didácticos para niños, estrenos de obras de encargo, programas con coro y orquesta y grabaciones discográficas.

Entrega de premios de las fiestas y de la recaudación de la Carrera Popular a la Fundación Síndrome de West

carreraEl Ayuntamiento de Villanueva del Pardillo ha hecho entrega de la recaudación de la Carrera Popular a la Fundación Síndrome de West, varios premios de fiestas y se hizo un agradecimiento público a todos los colaboradores que hicieron posibles las fiestas de San Lucas 2013.

La Concejal de Deportes y Juventud e Infancia, Nuria Sanz, abrió el acto con una pequeña presentación, seguidamente Fran Murcia, representante de 4U Sport hizo la entrega del cheque de 2.244 euros, recogidos en la XXII Carrera Popular de Villanueva del Pardillo, a La Fundación Síndrome de West. Para que sirvan de ayuda y estímulo para continuar con la magnífica labor que esta fundación realiza cada día.

El Alcalde, Juan González de Miramón, quiso agradecer públicamente la labor de Ana Fernández de Tejada, Alcaldesa Infantil 2012-2013, por ser la conductora del Pregón de Fiestas de Villanueva del Pardillo.

A continuación, el Alcalde junto con Nuria Sanz y Joaquín Gómez, Concejal de Festejos, hicieron entrega a los ganadores empadronados de la XXII Carrera Popular de un trofeo, creado por los niños de la fundación Síndrome de West, María Isabel Molina González y David Serrano Gadea. Y a Esther Vélez y Jesús Martín Gómez se les entregó su diploma de ganadores en el concurso de Tortillas de las Fiestas San Lucas 2013.

Para finalizar el acto, Juan González dedicó unas palabras a la implicación de las empresas en las fiestas patronales del año pasado, gracias a los cuales se pudieron realizar a coste cero. Además quiso invitar a todas las empresas a seguir participando en estas actividades para seguir apoyando diversas iniciativas en Villanueva del Pardillo.


favoritos

favoritos-en-la-red

Contactar

 c/ Hermanos Velasco López, 1 bis
28250 Torrelodones (Madrid) – España
TELÉFONO: +34 91 631 90 11
fundacion@sindromedewest.org